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LA RESPIRACIÓN CONSCIENTE

En el masaje Tántrico, igual que en la vida, es muy importante la respiración y la presencia, cuanto más consciente respiramos y más presentes estamos, más energía somos capaces de acumular, esto intensificará nuestra sensibilidad y sentiremos mucho más todo, nuestras emociones, el contacto de la otra persona, el placer, y en definitiva, la experiencia moverá más energía. Este masaje se hace desde el Alma y desde el Corazón y se entrega al Alma, al Corazón y al cuerpo de la otra persona, es por este motivo que cada sesión es sanadora.

La persona que lo recibe, va poco a poco abriéndose a su capacidad orgásmica, entendiendo esta, como la capacidad de mover nuestra propia energía sexual y subirla al Corazón, a la cabeza y expandirla por todo el cuerpo. Es de esta manera como nuestro organismo se llena de energía, se relaja a un nivel profundo, se erotiza, se energetiza, se llena de Vida, de Amor y de Luz.

Este movimiento es extremadamente sanador a varios niveles, llena de energía nuestros depósitos y nuestros órganos vitales, equilibrando y harmonizando todo el cuerpo.

Le da fuerza vital a nuestras emociones, permitiéndoles el movimiento, haciéndonos sentir cosas que habitualmente están reprimidas, cosas que tratamos de evitar por miedo al dolor. Nos da autoestima, ya que sentimos amor de verdad, auténtico. Nos flexibiliza, ya que nos lleva a un mayor contacto con el corazón.

Pacifica nuestra mente, a través de la armonización energética y baja la energía de la cabeza al cuerpo, repartiéndola equitativamente.

                                                                                         

                                                                                               15 de septiembre de 2017.

LA CURA SEXUAL

La Sanación Sexual es algo maravilloso y sagrado que nos permite curar muchas de nuestras heridas relacionadas con la sexualidad. Estas heridas constan de una parte física y otra emocional que se ha ido extendiendo en el tiempo y enquistando en el cuerpo y en nuestro ser, influyendo en todas nuestras experiencias y relaciones en la vida.

Aveces, esta carga física y emocional es evidente, como es el caso de una violación, un abuso sexual, un maltrato psicológico... en otras ocasiones no es tan evidente, sobretodo si no ha ocurrido nada de lo anterior, pero nos sigue influyendo, sigue pintando de gris nuestras experiencias en la vida, robándonos sensibilidad, mostrándose en forma de miedos conscientes o inconscientes, apatías, aversión, falta de interés, de motivación,...y es que las heridas van desde experiencias muy fuertes y claramente negativas a experiencias muy sutiles de las que no somos ni tan solo conscientes, como una mirada, o un trato sostenido en el tiempo, una educación extremadamente represiva, un obligarse a uno mismo/a a hacer cosas que en realidad no quiere hacer, o estar con personas que en realidad no quiere estar, es suficiente para que nuestro cuerpo se cierre, sienta rechazo o pierda el interés con el tiempo.

 

La Sanación Sexual és una técnica concreta que se aplica de maneras diferentes en hombres y mujeres.

Esta técnica consiste en realizar un masaje y activar ciertos puntos situados en el cuerpo, la zona de la próstata en el hombre y la zona del punto G en la mujer, produciéndose el desbloqueo de las mismas., previamente se realiza un masaje tántrico en todo el cuerpo para relajar a la persona y conectarla a su propio cuerpo y a sus emociones.

Esta sesión tiene una duración aproximada de tres horas.

                                                                                       

                                                                                       15 de septiembre de 2017.

SOMOS COMPLEMENTARIOS 

La manera en que nos relacionamos en la cama hombres y mujeres es diferente. A mi edad y después de los años vividos en relaciones, puedo atreverme a decir que en el fondo buscamos lo mismo, pero las tendencias son diferentes. El hombre se estira con un objetivo marcado, consciente o inconscientemente persigue la penetración con eyaculación final y la mayoría de las veces aquí se acaba el encuentro amoroso, ya que el hombre se queda sin energía...puede durar más o menos, con más o menos preliminares, pero el camino está trazado...esta dinámica muchas veces no satisface a las mujeres, pero muchas de ellas se conforman y otras tantas no conoce otras maneras de proceder. Estas dinámicas incluyen con el tiempo una manera muy mecánica de hacer el amor, actividad que tiene más de título que de contenido, ya que con el tiempo, el amor desaparece, por falta de presencia, o por aburrimiento y búsqueda del placer meramente sexual. Es lo que hemos aprendido, pero cuando investigamos un poco, podemos descubrir que esta manera no nos satisface, ni nos alimenta de Amor a ninguno de los dos.

 

La mujer necesita sentir que su hombre la penetra con el corazón y esto quiere decir, no sentirse como un contenedor, hay algo en el cuerpo de la mujer que cuando percibe que el hombre busca la penetración rápida, se cierra, su vagina, al vivir el sexo mecánico, el sexo animal brusco, falto de ternura y sensibilidad, se reviste de una capa energética que las proteje haciéndoles perder sensibilidad y con el tiempo el apetito sexual, desapareciendo el deseo y la falta de atracción o simplemente sienten rechazo. A muchas parejas esto les confunde, a otras las lleva a entrar en crisis porque el hombre se siente rechazado o poco deseado y la mujer se siente culpable o se obliga a seguir durante años con una actividad sexual que no le hace ningún bien. A muchas parejas esto se les hace grande, se enquista, se convierte en un problema grave al que se le tira tierra  por encima y se acaba por evitar o pasar de largo, encontrando mil excusas o otros motivos por los cuales la relación no funciona. Muchas parejas se resignan y deciden pensar que las relaciones de pareja son así y que con el tiempo, la atracción sexual y el deseo desaparece.

No es verdad, las relaciones sexuales con el tiempo y la maduración de la relación de pareja podrían mejorar, si aceptáramos que funcionamos diferente, si aprendieramos a mover correctamente nuestra energía sexual, nos dariamos cuenta que podemos aprender mucho los unos de los otros. La mujer es más amorosa y el hombre más genital, si compartiéramos de verdad y el hombre aprendiera a ser más amoroso, más lento, más tranquilo, estuviera más presente en su corazón, no buscara tanto el placer puramente sexual, la mujer podría abrirse con más facilidad y activarse más sexualmente, los encuentros se alargarían, los vínculos amorosos se estrecharían y podríamos fundirnos en un abrazo místico y carnal maravilloso, nutriendo nuestras relaciones de Amor, cosa que nos llevaría a superar y gestionar mucho mejor las otras áreas de nuestra relación.

Esto tiene su explicación en las polaridades. El polo positivo de la mujer es el pecho, el corazón y su polo negativo son los genitales, cosa que en el hombre ocurre al revés, su polo positivo son los genitales y su polo negativo es el corazón. Esto quiere decir que nos cargamos de energía por nuestro polo positivo. La mayoría de mujeres necesita que se active la energía de sus pechos para poder abrir realmente su vagina y poder acoger amorosamente al pene. Es precisamente este movimiento el que enciende la sala de máquinas.

Cuando los pechos de la mujer se llenan de Amor y esta energía puede bajar a la vagina, ésta llena de Amor al pene que seguidamente sube esta energía a su corazón produciéndose lo que llaman en Tantra, el círculo de Luz.

En realidad y en un plano energético, el pene exhala su energía entregándosela a la vagina, esta la sube al corazón inspirando y la exhala a través de su corazón y sus pechos al corazón del hombre que inspirando esta energía llena de Amor la baja al pene y la vuelve a entregar con una exhalación a la vagina y así sucesivamente.

De esta manera, podemos estar horas haciendo el amor, mirándonos a los ojos, calentando y activando el corazón que cada vez está más lleno de Amor y de gozo, la mente se silencia a través de esta respiración y de una presencia* total, hasta explotar en un éxtasis que se desplaza y se siente por todo el cuerpo y más allá, haciéndonos sentir parte del Universo Infinito.

Presencia: estado en el que somos capaces de vivir plenamente el presente, tampoco hay juicio, los pensamientos están plenamente alineados a los sentimientos que suelen ser de alta calidad, como Amor, dicha, gozo, conexión con el otro y con el universo, plenitud, paz, alegría, gratitud...

Si la pareja es capaz de estar entre 30 y 45 minutos haciendo el Amor de esta manera, el corazón de la mujer explota en Amor, llenando todos los rincones y células de su cuerpo y transmitiéndole al hombre esta maravillosa energía recorriendo su cuerpo y transmitiéndole de nuevo a la mujer este Amor, esta Luz increíble, que se convierte en una energía vital potentísima y muy sanadora.

Para ello, el hombre debe aprender a controlar su eyaculación, su ritmo de excitación, cosa que es mucho más fácil de lo que parece, sobretodo si le interesa aprender a liberar su energía y su enorme, creativo y sanador potencial sexual de una manera sana y enriquecedora.

                                                                                      27 DE FEBRERO DE 2018.

MASAJES PARA LA MUJER.

 

El masaje tántrico pretende mover la energía de una manera más relajada, equilibrada, expansiva, sana, creativa, divertida, tranquila, lenta, profunda, respetuosa, nutritiva, amorosa, sensual... pretende devolverte la conexión contigo misma, con tu cuerpo, con tus emociones, con tu naturaleza profunda. Pretende que te reconcilies con lo divino y con el animal que llevas dentro, que te atrevas a vivir y aceptar el presente a cada momento desde la fuerza del corazón y la mirada limpia y real.

Te regala y te permite la posibilidad de recibir sin tener que dar nada a cambio, y por el camino te desvela secretos maravillosos sobre ti misma que incluso no sabías... relacionados con tu cuerpo, tu respiración, tu sentir, tu relación con el contacto, con el dejarte querer, con el pedir y la comunicación, con el placer, con tantas y tantas cosas. La única manera de volver a abrir el cuerpo y la vagina al placer y a las delicias del sexo, es con Amor, con mucho Amor. Esto quiere decir con calma, con lentitud, con respeto, de una manera delicada y sutil. Los masajes nos conectan con esta energía y nos permiten volver a sensibilizarnos, recuperando así la enorme capacidad que tenemos de sentir el placer de una manera fácil y amorosa.

El gran conflicto que vivimos a la hora de hacer el amor hombres y mujeres es que no aceptamos que en realidad, no hacemos el amor, hacemos otra cosa, ponle el nombre que quieras, pero no hacemos el Amor, en la dinámica habitual de introducción, nudo y desenlace, el Amor brilla por su ausencia, la mayoría de las veces.

 

Hacer el amor es fusionarse con el otro en un estado de amor, no es la intención obsesivo-compulsiva de llegar al orgasmo, frotándonos, empotrándonos o haciendo posturitas imposibles a través de una gimnasia mecánica con los ojos cerrados, apretando el cuerpo como locos, mirando pa Cuenca, los hombres para tardar más en eyacular y las mujeres para tardar menos y que les dé tiempo antes de que el hombre eyacule y encima tener no sé cuantos orgasmos. Este tipo de encuentro sexual, esta dinámica, aunque al principio de la relación nos pueda aportar algo de placer y diversión, con el tiempo nos despolariza, porque las energías no están equilibradas, los encuentros, el acto de "hacer el amor", está totalmente masculinizado, (mente patriarcal), todo gira alrededor de la penetración y eso acaba perjudicándonos a tod@s por igual, aunque la mujer caiga primero en el camino, el hombre le va detrás, porque esta manera de relacionarnos, esta penecracia no la sostiene ningún ser humano. 

Sí, la mujer intenta masculinizarse inconscientemente para sostener el momento, para no crear conflicto, muchísimas mujeres están deseando que acabe el encuentro, otras sufren disfunciones sexuales, o pierden el deseo, es decir, se despolarizan de su pareja, otras dicen no necesitar... otras sueñan o se preguntan si existe otra manera de hacer... claro, no me extraña lo más mínimo, yo como hombre también lo sufrí sintiéndome vacío, triste, y muchas veces impotente por no aguantar más o tener erecciones más potentes

Si buscas en el diccionario hallarás la siguiente definición: el acto sexual consta de tres etapas: excitación, penetración y orgasmo... cómo? ¿De verdad? El acto sexual, es decir,  el encuentro que nos permite expresar el amor que llevamos dentro y entregárselo a la otra persona consta de tres etapas, y ya está, y ahí se acaba todo???.

No me extraña que nos sintamos tod@s confus@s, vací@s, frustrad@s, acomplejad@s, insatisfech@s, despolarizad@s, en algún momento de nuestra biografía sexual.

El masaje se convierte en una puerta hacia ti misma, un camino que te ayuda a reencontrarte, conectarte, redescubrirte y empoderarte, es muy sanador porque se realiza desde el amor, la escucha, el respeto y la pura presencia del Ser. La necesidad profunda del Alma y del cuerpo, del corazón y de todo tu Ser, es dar y recibir amor, es compartir, y el masaje te lleva, después es adaptarlo con tu pareja a la hora de hacer realmente el amor, y en esto el mismo masaje se encarga de enseñártelo.

Hacer el Amor de verdad, es muy nutritivo para la pareja, refuerza el vínculo emocional y amoroso, le da mucha energía a nuestro organismo, el placer, si aprendemos como funciona la energía sexual, y nos conocemos a un nivel más profundo y nos escuchamos con respeto a nosotr@s mism@s nos va a llevar a estados superiores de consciencia, nos va a llevar al gozo y al éxtasis, nos va a dar una Paz profunda y duradera, a los hombres nos libera de la enorme presión de tener que comportarnos de una manera concreta, podemos desplegar también nuestra feminidad y eso es maravilloso, porque ahí nos equuilibramos... los 

                                                                                                               7 de mayo de 2018.

EL AMOR DE ÍNTIMA COMUNIÓN

Aveces estamos más pendientes de satisfacer las necesidades del otro que de conectarnos a las nuestras y saber lo que realmente queremos de fondo. Aveces sí, aveces las vemos y las sentimos e intentamos imponérselas al otro, podemos pasar de un extremo al otro en poco tiempo, pero realmente, cómo